El día que mi mente despertó distinta
Después del golpe: aprender a pensar distinto Durante mucho tiempo pensé que algo en mí se había roto. No sabía exactamente qué, solo sabía que ya no era igual. De niño era de notas perfectas. No porque estudiara horas, sino porque recordar era fácil. Mientras el maestro dictaba las preguntas y buscaba la siguiente, yo ya tenía la respuesta escrita. Las clases se me hacían simples, naturales, casi automáticas. Hasta que un día todo cambió. Jugando como cualquier niño, un golpe inesperado me tiró al suelo. Después vinieron otros. Recuerdo poco: despertar sentado, miradas alrededor, silencios incómodos. Recuerdo también desmayos posteriores, un golpe en la cabeza, un hospital, y una palabra que no entendía entonces: recuperación . Me dijeron después que parecía un bebé, que no entendía nada, que poco a poco fui volviendo. Se habló de repetir el año, pero mis notas anteriores me empujaron hacia adelante. Nadie sabía realmente qué había pasado, y lo cierto es que tampoco se inv...